Delta del río Guadalfeo


Los deltas se pueden definir como “estructuras convexas que destacan en una costa frente a la desembocadura de un Río y que se forman cuando el aporte de sedimentos supera la redistribución por procesos marinos, tales como olas, corrientes y mareas” (Gutiérrez-Elorza, 2008). Muchos de los deltas actuales se construyeron durante la transgresión marina del Pleistoceno superior, siendo el volumen de sedimentos depositado en los deltas durante el Holoceno muy grande. Su nombre, delta, viene de su similitud con la forma de la letra griega. La importancia histórica de los deltas es manifiesta; han servido como asiento de civilizaciones, y actualmente soportan grandes núcleos urbanos (por ejemplo, Shangai, Bangkok, El Cairo, etc.). En este aspecto el delta del Río Guadalfeo no es una excepción, sobre él está situada la ciudad de Motril, segundo núcleo urbano de la provincia de Granada.

Partes de un delta (Tomado de Gutiérrez-Elorza, 2008).

La mayor parte de los deltas tienen componentes subacuáticos y sub-aéreos, por encima y debajo de la marea baja (Gutiérrez Elorza, 2008). La parte sub-aérea consta de una llanura deltaica superior y otra inferior. La primera se forma por aporte de sedimentos aluviales por encima de la marea alta y, en la inferior, el canal fluvial se convierte en mareal con una red de distributarios que alcanzan la costa en el frente deltaico. El delta del Guadalfeo solo presenta la llanura deltaica superior, puesto que las mareas en la zona de Motril tienen muy poca entidad (-0.3 m a 0.3 m). Más allá del frente deltaico se extiende el prodelta, caracterizado por una pendiente abrupta y materiales arcillosos. El crecimiento progradante del delta da origen a un lóbulo deltaico que se forma por un proceso de subsidencia progresiva, parcialmente compensada por el aporte sedimentario.

Vista 3D del delta del río Guadalfeo. Realizado con la foto área sobre un MDE de 10m.

En la desembocadura del Río Guadalfeo se distinguen 2 grandes provincias deposicionales; el delta del Guadalfeo en términos estrictos, y un área al este (desde la Rambla del Puntalón hasta la playa de Torrenueva), de mayor cota y dominada por sedimentos dispuestos en forma de lóbulos de abanicos aluviales y fan deltas (Maldonado, 2009). El delta se extiende desde la localidad de Salobreña hasta aproximadamente las inmediaciones del puerto de Motril (zona del Varadero). Aunque el Río Guadalfeo se encuentra en la actualidad encauzado, anteriormente a esta acción antrópica, el canal antiguo se ramificaba cerca de la desembocadura en una serie de canales distributarios en forma de pata de ave, dando lugar al desarrollo de marismas y lagunas costeras. En general, toda la llanura deltaica actual del Guadalfeo se encuentra limitada hacia tierra por la curva de nivel de 20 m. Las características geomorfológicas de esta llanura deltaica indican que se trata de un delta dominado por el oleaje, donde los procesos costeros han predominado a lo largo de su desarrollo en la construcción del delta, estando subordinada la influencia fluvial y del régimen de mareas (Maldonado, 2009).

Mapa histórico del delta del Guadalfeo hacia 1722 (Tomado de Maldonado, 2009).

Con respecto a su formación y evolución, el desarrollo del delta del Río Guadalfeo está relacionado con la estabilización del nivel del mar tras el último ascenso eustático, que se alcanza con posterioridad a unos 6.500 años (Maldonado, 2009; Hoffmann, 1987). Hoffmann (1987), además propone que la desembocadura del Río Guadalfeo era un estuario hace 6000-4000 años, y que la mayor parte del delta (≈15 km2) se forma entre 1500 y 1987, lo que da unas tasas de progradación extremadamente altas.

Esquema de la evolución del delta del río Guadalfeo según Hoffmann (1987).

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Universidad de Granada. 2013